También fue presidente de la Accademia d'Italia.
jueves, 12 de noviembre de 2009
Guglielmo Marconi
Thomas Alva Edison
Alexander Graham Bell
Alexander Graham Bell (Edimburgo, Escocia, Reino Unido, 3 de marzo de 1847 - Beinn Bhreagh, Canadá, 2 de agosto de 1922) fue un científico, inventor y logopeda británico. Contribuyó al desarrollo de las telecomunicaciones y la tecnología de la aviación. Su padre, abuelo y hermano estuvieron asociados con el trabajo en locución y discurso (su madre y su esposa eran sordas), lo que influyó profundamente en el trabajo de Bell, su investigación en la escucha y el habla. Esto le movió a experimentar con aparatos para el oído.[1] [2] Sus investigaciones le llevaron a intentar conseguir la patente del teléfono en América, obteniéndola en 1876,[3] aunque el aparato ya había sido desarrollado anteriormente por Antonio Meucci, siendo éste reconocido como su inventor el 11 de junio de 2002.
Muchos otros inventos marcaron la vida de Bell; entre ellos, la construcción del hidroala y los estudios en aeronáutica. En 1888, Alexander Graham Bell fue uno de los fundadores de la National Geographic Society. Además, el 7 de enero de 1898, asumió la presidencia de dicha institución.[4
Definiciones de el movimiento obrero

Luddismo: El Luddismo es un movimiento de oposición a toda clase de tecnología, que según su parte ideológica, hace que el hombre pierda su capacidad laboral y por ende creativa, para servirse de manera esclavista a las formas de tecnología, que hacen mas productivo el trabajo en términos de rapidez y no en el capital humano. Surgió de las revueltas de 1810-1821, contra toda forma de explotación miserable a los trabajadores en Gran Bretaña, que terminó con la destrucción de la maquinaria industrial por parte de sus seguidores y la consiguiente represión del gobierno británico hacia sus dirigentes. Su nombre viene del trabajador Ned Ludd.
Trade Union: Fue en la misma Inglaterra, en donde aparecieron los primeros sindicatos obreros llamados "Trade Union", con el fin de obtener mejores condiciones de trabajo. También lucharon por el reconocimiento de su organización por parte de las empresas, hecho que se logró en 1871 con la Ley de los Sindicatos, que reconoció el derecho de los obreros a formar organizaciones para la defensa de sus intereses.
Conciencia de clase: Conciencia de clase es un concepto marxista que define la capacidad de los individuos que conforman una clase social de ser consciente de las relaciones sociales antagónicas -ya sea económicas, políticas, etc, que se aduce son la condición original de la organización de una sociedad de clases y de actuar de acuerdo a ellas para beneficio de sus intereses. Para esta corriente de pensamiento la explotación de la burguesía sobre el proletariado es un hecho y el poder entender esta situación como derivada de la lógica del antagonismo fundamental de clases es conciencia de clase. Su opuesto sería la alienación; la imposibilidad de ver la explotación capitalista en la propia vida cotidiana. Uno de los desarrollos teóricos más relevantes en este ámbito es el del filósofo húngaro Georg Lukács en su libro Historia y conciencia de clase.
Sociedad anónima: La sociedad anónima (también conocida como S. A.) es aquella sociedad mercantil cuyos titulares lo son en virtud de una participación en el capital social a través de títulos o acciones. Las acciones pueden diferenciarse entre sí por su distinto valor nominal o por los diferentes privilegios vinculados a éstas, como por ejemplo la percepción a un dividendo mínimo. Los accionistas no responden con su patrimonio personal de las deudas de la sociedad, sino únicamente hasta el monto del capital aportado.
AIT: La Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT), en inglés International Workers' Association (IWA), es una organización internacional que une a sindicatos de diferentes países. La tendencia en que se encuadran las organizaciones integrantes pertenece al anarcosindicalismo o al sindicalismo revolucionario.
Entre el 25 de diciembre de 1922 y 2 de enero de 1923 diversos grupos anarcosindicalistas refundan en Berlín la AIT, de la cual trazan sus orígenes a la Primera Internacional (1864-1876) y consideran su continuidad.[1] [2] Su secretariado se encontraba hasta 2006 en Oslo, Noruega. En diciembre de 2006, fecha en la que se celebró en Manchester, Inglaterra, el 23 Congreso de la organización entre los días 8, 9 y 10 se pasó el secretariado a Belgrado, en Serbia, hasta 2011.[3]En la AIT se utilizan para facilitar la comunicación entre las secciones 3 idiomas: el inglés, el esperanto y el castellano.
UGT: La Unión General de Trabajadores (UGT) es una organización sindical obrera española. Fundada en 1888, comparte origen histórico con el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) evolucionando desde el clásico marxismo hacia una orientación socialdemócrata.
Bolsa: Una Bolsa de Valores, es una organización privada que brinda las facilidades necesarias para que sus miembros, atendiendo los mandatos de sus clientes, introduzcan órdenes y realicen negociaciones de compra venta de valores, tales como acciones de sociedades o compañías anónimas, bonos públicos y privados, certificados, títulos de participación y una amplia variedad de instrumentos de inversión.
viernes, 9 de enero de 2009
Desarrollo
DESARROLLO
El término país desarrollado se refiere a países que han logrado un alto grado de industrialización (actualmente o históricamente), y que disfrutan de un alto estándar de vida, posible gracias a la riqueza y la tecnología, por ende la tecnología en nuestros días juega un papel fundamental en el nivel de desarrollo de un determinado país.
Otros sinónimos utilizados comúnmente son, países industrializados, países con mayor desarrollo económico y países del primer mundo.
A aquellos países que no pertenecen a este grupo se les llama, quizá eufemísticamente, países en vías de desarrollo, países subdesarrollados, y países del segundo o tercer mundo.
Según Naciones Unidas, la mayoría de los países de Europa, Norteamérica (excepto México), más Australia, Nueva Zelanda y Japón pueden ser considerados como países desarrollados.
-América:
-Asia:
-Europa:
Alemania
Andorra
Austria
Bélgica
Chipre
Dinamarca
Eslovaquia
Eslovenia
España
Finlandia
Francia
Grecia
Irlanda
Islandia
Italia
Liechtenstein
Luxemburgo
Malta
Mónaco
Noruega
Países Bajos
Portugal
Polonia
República Checa
Reino Unido
San Marino
Suecia
Suiza
Ciudad del Vaticano
-Oceanía:
Subdesarrollo
Subdesarrollo
El término subdesarrollo es controvertido. La Real Academia de la Lengua lo define con la palabra atraso de un país o región; también hace referencia a ciertos niveles que no son alcanzados. Respecto al primer termino el consenso entre expertos y no expertos suele ser unánime, las discrepancias surgen cuando tratan de definirse los niveles.
Una segunda aproximación podría ser: una de las etapas por las que atraviesan los países y las sociedades en su progreso, especialmente progreso en Estado del Bienestar y capacidad económica. Sin embargo esta idea de ser una “etapa” dentro de un proceso más largo cuenta con muchos detractores, quienes opinan que el subdesarrollo puede llegar a no superarse nunca por múltiples factores.
El subdesarrollo también está muy relacionado con la pobreza, llegándose a incluir como países subdesarrollados a aquellos donde un tanto por ciento determinado de su población vive bajo el nivel de la pobreza. Esta definición choca con el problema de medición por un lado (¿Cómo se calcula la riqueza de un pueblo? Y ¿a partir de dónde una persona está bajo el nivel de la pobreza?) y por el otro la duda de si el subdesarrollo es sólo cuestión económica, razón por la cual los índices de desarrollo han ido cambiándose y ampliándose con el tiempo como se verá más adelante.
La palabra subdesarrollo suele emplearse con mucha frecuencia a los países del Tercer Mundo, hasta el punto de convertirse casi en un sinónimo (países subdesarrollados son los países del Tercer Mundo y viceversa). Una de las pocas diferencias entre los dos es que el primero no suelen emplearlo las personas que teóricamente pertenece a él por ser, cada vez más, un término peyorativo; mientras que el segundo es más aceptado, pese a contar con múltiples detractores.
Generalmente la expresión hace referencia a países aunque también puede utilizarse para designar a determinadas zonas o regiones e, incluso, a formas de pensar o subsistir (“mentalidad subdesarrollada” por aquella que espera resolver sus problemas con ayuda exterior).
Lo que sí está logrando cierto consenso en los últimos años es en afirmar que el desarrollo no va unido ni desunido a la felicidad.[1] Es decir, lograr mejor alimentación, viviendas sólidas, alfabetización, empleo digno... no tiene porque hacer a la gente más infeliz o menos.
La palabra subdesarrollo no es relativamente nueva. Nació tras la revoluciones industriales, especialmente la Segunda revolución, cuando se constataba que no todas las naciones lograban dotarse de un sector secundario amplio y fuerte y seguían dependiendo de la agricultura, pesca y ganadería, principalmente. De esta forma comenzó a acuñarse el termino nación industrializada frente a nación no industrializada a finales del siglo XIX y principios del XX.
Puesto que toda la revolución industrial no puede llevarse a cabo sin una revolución demográfica (que permita grandes poblaciones urbanas), una revolución agraria (para alimentar a esas poblaciones) y una revolución económica (para realizar las ingentes inversiones que necesita toda empresa industrial), la industrialización acarrea un desarrollo de toda la sociedad; esta constatación relegó el término nación industrializada o no industrializada por los de nación desarrollada o nación subdesarrollada respectivamente, aunque ya hemos dicho que también puede aplicarse a regiones de un mismo país o incluso mentalidades.
martes, 18 de noviembre de 2008
Floridablanca

Sus primeros años
Inició sus estudios en Murcia y después en Orihuela donde se graduó en leyes. Estudió abogacía en la Universidad de Salamanca, profesión que ejerció junto a su padre durante algún tiempo. Sus contactos como abogado con personajes influyentes, como el duque de Alba o Diego de Rojas, le facilitaron la entrada en el Consejo de Castilla como fiscal de lo criminal en 1766. Allí estableció una relación estrecha con Campomanes, consagrándose ambos en la defensa de las prerrogativas de la Corona frente a otros poderes y, en particular contra la Iglesia (regalismo).
En 1767 actuó contundentemente contra los instigadores del motín de Esquilache en Cuenca y colabora con Aranda y Campomanes en la expulsión de los jesuitas de los territorios de la corona española ese mismo año. En 1772 es nombrado embajador plenipotenciario ante la Santa Sede, donde influyó en Clemente XIV para obtener la disolución definitiva de la Compañía de Jesús, objetivo que alcanza en 1773. En premio a estos servicios, Carlos III le nombra conde de Floridablanca ese mismo año.
Su etapa ministerial
El 19 de febrero de 1777 toma posesión como Secretario del Despacho de Estado (especie de ministro de Asuntos Exteriores), cargo que ocuparía hasta el 27 de febrero de 1792, ocupando interinamente la Secretaría de Gracia y Justicia entre 1782 y 1790. Floridablanca orientó la política exterior de Carlos III hacia un fortalecimiento de la posición española frente a Inglaterra, motivo por el que interviene en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos junto a Francia y las colonias rebeldes en contra de Inglaterra (1779-1783), gracias a lo cual consigue recuperar Menorca (1782) y Florida (1783). Sin embargo, no es capaz de tomar Gibraltar tras el Gran Asedio. Potenció también la amistad con los príncipes italianos de la Casa de Borbón y con Portugal (con la que firma un tratado de amistad en 1777, el tratado de San Ildefonso, por el que obtiene las islas africanas de Annobón y Fernando Poo).
Pronto se vio enfrentado al partido aragonés que encabezaba el conde de Aranda, pues Floridablanca pretendía reequilibrar las instituciones de la Monarquía dando más peso al estilo de gobierno ejecutivo de las Secretarías de Estado y del Despacho, mientras que Aranda defendía el estilo tradicional que representaban los Consejos. En esa línea creó en 1787 la Junta Suprema de Estado (presidida por él mismo), que respondía a la idea de coordinar las distintas secretarías en una especie de Consejo de Ministros, obligando a todos los secretarios a reunirse una vez por semana.
Ante esta situación, Floridablanca quiso abandonar su cargo, sin resultado, puesto que el testamento real estipulaba que el hijo y sucesor del rey Carlos III debía mantener su confianza en el Conde de Floridablanca. En 1789 el pueblo de Madrid, en múltiples panfletos, acusaba a Floridablanca de robo y de deslealtad a la Corona. Éste quiso dimitir, decisión no admitida por Carlos IV, el cual creó varias secretarias (Gracia y Justicia, Real Casa y Patrimonio) para aliviar los trabajos de Floridablanca.[1]
Antaño reformista, los sucesos de la Revolución Francesa hacen cambiar de forma radical su punto de vista político, convirtiéndose en abanderado de una fuerte reacción, que lleva al encarcelamiento de Francisco Cabarrús y la caída en desgracia de Jovellanos y Campomanes. El 18 de julio de 1790 sufre un atentado, del que escapa ileso y dos años más tarde Carlos IV le destituye y es apresado en su casa de Hellín. La subida al poder de Aranda le lleva a la cárcel en la ciudadela de Pamplona, bajo acusaciones de corrupción y abuso de autoridad. A la caída de Aranda, sustituido por Manuel Godoy, es liberado (1794). Sin embargo, Floridablanca no vuelve a intervenir en asuntos políticos y se retira a su ciudad natal, Murcia.


